Cuando un perro huele mal, la reacción típica es bañarlo, pero el exceso de baños reseca su piel y puede empeorar el problema. El olor casi siempre viene de un punto específico: piel, oídos, boca o su cama.
Identifica de dónde viene el olor
Un olor fuerte y constante puede venir de oídos infectados, problemas dentales, la piel o las glándulas anales. Si el olor persiste pese al aseo, conviene revisar estos puntos, porque suele ser señal de algo que tratar y no solo suciedad.
Cuida sin sobrebañar
La mayoría de los perros necesita baño cada 3 a 6 semanas. Entre baños, el cepillado regular elimina pelo muerto y suciedad, y las toallitas para mascotas refrescan patas y pliegues sin resecar la piel.
Rutina antiolor
Combina estos cuidados:
- Cepíllalo varias veces por semana para airear el pelaje.
- Lava su cama y mantas con frecuencia: acumulan gran parte del olor.
- Revisa y limpia sus oídos si tiene mucha cera.
- Cuida su higiene dental para evitar el mal aliento.
- Sécalo bien tras cada baño o mojada; la humedad genera olor.
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Preguntas frecuentes
¿Puedo usar perfume para perros?
Solo colonias formuladas para mascotas y con moderación. Los perfumes humanos pueden irritar su piel y su olfato.
¿Bañarlo seguido soluciona el olor?
No, e incluso lo empeora al resecar la piel. Es mejor encontrar la causa y mantener una rutina de aseo equilibrada.
¿El olor puede ser un problema de salud?
Sí. Infecciones de piel, oído o boca generan mal olor. Si es intenso y persistente, conviene una revisión veterinaria.
Esta guía es una referencia general y no reemplaza la indicación de tu médico veterinario, especialmente si tu mascota tiene alguna condición de salud.