Ya sea para ir al veterinario o viajar, una buena transportadora es seguridad y calma. La clave está en el tamaño correcto, un material resistente y, sobre todo, acostumbrar a tu mascota a ella antes del viaje.

El tamaño justo

La transportadora debe permitir que tu mascota se pare, se dé vuelta y se eche con comodidad, pero no ser tan grande que se mueva de más y se golpee. Considera el tamaño adulto si tu mascota aún está creciendo.

Tipo según el viaje

Las rígidas dan más protección y sirven para avión y trayectos largos; las blandas son livianas y cómodas para trayectos cortos. Verifica que tenga buena ventilación, cierre seguro y, si viajas en auto, que se pueda fijar con el cinturón.

Que la use sin estrés

Para que no la asocie solo con el veterinario:

Transportadoras seguras

Transportadoras rígidas y blandas para cada viaje, con despacho a todo Chile.

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Preguntas frecuentes

¿Sirve la misma para el auto y el avión?

Para avión revisa siempre los requisitos de la aerolínea, que suele exigir transportadoras rígidas homologadas con medidas específicas.

¿Cómo mido a mi mascota?

Mide su largo y altura estando de pie y suma unos centímetros para que quepa cómoda y pueda girar.

¿Mi gato le tendrá miedo?

Si la asocia solo al veterinario, sí. Dejándola siempre disponible en casa con premios, la irá aceptando.

Esta guía es una referencia general y no reemplaza la indicación de tu médico veterinario, especialmente si tu mascota tiene alguna condición de salud.